lunes 6 de abril de 2009

San Carlos (2390m)

Estamos de vacaciones y hace muy buen tiempo, hay que aprovechar. Madrugamos, esta vez de verdad, cafetuco en Panes apra espabilar y seguimos camino de Fuente Dé.
A las 9:00 estamos el El Cable, el aspecto es inmejorable:
Peña Remoña, Padiorna y Altaiz y San Carlos.

Y así estaba Lloroza, menudo paquetón de nieve!

Nos preparamos y arrancamos. La nieve esta durilla, perfecta para andar. Pero el sol amenazaba con hacer de las suyas... y las hizo...
Camino al Canal de San Luis. Al fondo a la derecha asoma el San Carlos.

A media ladera vamos entrando en el canal de San Luis. El sol ya está trabajando, sobra la ropa y la nieve empieza a ponerse un poco paposa.
En el canal de San Luis.

Un vistazo atrás. Todo está precioso.

Saliendo del canal. Al fondo las montañas de Fuentes Carrionas.

Llegados a este punto la nieve es buena otra vez. A la inzquierda tenemos la Padiorna y la Colladina de la Nieves, de frente el Hoyo Oscuro, y a la derecha nace una pala de unos 45º derecha a la cima del San Carlos. Nieve buena y buena huella.
Así que para arriba.

Poquito a poco por la huella se sube bién.

Y salimos de la pala, en la loma, queda poco.

Y cima!!

Y las vistas:
El Cable.

Fuentes Carrionas.

El Tesorero, menudo paquetón!

Y tras disfrutar un rato en la cima, nunca nos queremos bajar! no nos queda más remedio, y emprendemos el descenso por el mismo camino.
Bajando por la pala final.

En cuanto perdemos un poco de altura la nieve se pone bastante mala. Nos hundimos mucho y se hace bastante pesado avanzar. Menos mal que al llegar otra vez a la media ladera del canal de San Luis se deja andar un poquito mejor, cosa que se agradece al final.
Y vamos saliendo a Lloroza.

Y ya llegamos al Cable, menuda verbena de gente... hacemos cola y para abajo, había que ir a comer.

En una foto de Carlos, sacada en noviembre desde la subida a la Padiorna, ha marcado el camino de ascenso al San Carlos:

jueves 2 de abril de 2009

Pica Turbina (1315m)

Ascensión de lujo, con guia local, a esta cima de la Sierra del Cuera, un escudo justo entre los Picos de Europa y el Mar, en el concejo de Peñamellera Alta.
A pesar de su prominencia (unos 900 m) los Picos de Europa lo eclipsan, pero merece la pena su ascensión, muy "piquista" también, paisaje kárstico, jous y caliza...
Hoy vamos a disfrutar, daremos buena cuenta de ello. Sin madrugar, y tras un buen desayuno en Unquera nos dirigimos a Rozagás.
Saliendo del pueblo una pista de hormigón asciende hasta una caseta de las antiguas minas, de la que parte a su vez, otra pista que llega hasta la propia entrada de estas. Nada más empezar esta pista hay que salirse y enganchar un sendero marcado ligeramente en la hierba. Vamos a subir por el camino que usan los pastores del Cuera para llegar a su majada. Vamos a subir por el Mojón.
El Mojón en cuestión, y su canal.

La subida discurre por esa canal herbosa, bastante pendiente, pero muy disfrutona, por un estrecho senderillo marcado en la hierba que no es difícil de seguir.
Saliendo del canal.

Saliendo del canal, se remonta una pequeña loma para llegar a una preciosa majada. Aquí establecemos un campamento base, para poder atacar la cima, quiero decir, que nos quitamos peso de las mochilas...
La majada.

Como bien he dicho, todo un lujo llevar un guía local; historias y aventuras no faltan en la subida. Salimos, por detrás, de la depresión donde se sitúa la majada; aquí ya no hay senderos que valgan, camino caótico de jous y neveros. Al fondo aparece nuestro objetivo, así que avanzamos intuitivamente buscando el camino más fácil.
El fondo, el Turbina.

Poco a poco remontamos su falda hasta llegar a la cima. Las vistas, aseguran, son espectaculares. Y deben de serlo, pero, a pesar de estar despejado había una densa bruma, que unido a la presencia de nubes bajas en la parte norte de la sierra nos hicieron un flaco favor.
Desde la cima norte, secundaria, las vistas:
Hacia el sur, los Picos de Europa se intuyen (lo mejor que conseguí en todo el día):
En el centro, el Urriellu.

Y foto de cima, of course!

Tras una buena sesión de fotos en la cumbre, volvemos a bajar hacia la majada, esta vez dando un pequeño rodeo, para no volver por el mismo sitio. Allí nos esperaban dos rubias en la nevera:

Y productos del país, menudo homenaje nos metimos.

Ahora sí, con la barriga bien llena no nos queda más remedio que seguir bajando. Lo heremos por el mismo camino del Mojón, para poder acabar haciendo una visita a las minas de la zona.
A mi el meterme muy adentro como que me daba un poco de canguelo...

Y después, por toda la pista (bajamos la comida) hasta el coche.
Día que disfrutamos a tope, del monte, de la comida y sobre todo de la compañía!!

El Nacimiento del Pisueña. Ruta Pasiega.

Tras una noche de cena y alterne, por moderado que sea, lo de madrugar apetece más bien poco. Pero para una vez que la contraria se deja engañar, había que hacer un esfuerzo por salir, pero levantándonos a las once de la mañana, ¿qué pretendemos?
Pues nos vamos a conocer el nacimiento del Pisueña, algo cerca, corto y bonito, eso lo que más.
Así que nos dirigimos al pueblo del mismo nombre, allí al fondo, los Picones de Sopeña nos reciben.
Los Picones de Sopeña.

El inicio del camino está señalizado, pasamos junto a la hermita y nos encaminamos. Ha llovido mucho y eso se nota; todo está verdísimo, y el agua corre por todas partes, como podremos comprobar más adelante...
El camino discurre por una zona pasiega, pasiega. Muchas cabañas y cosntrucciones dean fé de como siguen viviendo por aquí (a menos de una hora de Santander).
El camino, bien señalizado al principio y bastante mal al final (si lo hacen, que lo hagan bien, y si no, pues que no lo hagan), discurre siguiendo más o menos el cauce del Pisueña, en dirección constante hacia los Picones. Es una zona preciosa.


Todo lleno de cauces, arroyos y saltucos de agua.

Algunos se complican más que otros, y en la última parte del recorrido, tras pasar un arroyo muy malamente nos encontramos que nos es imposible atravesar el cauce del propio Pisueña para continuar el camino, así que sin mayor preocupación que la del hambre (ya son las 16:00), allí mismo se deshace el petate, y a la vera del Pisueña...
¿siempre tengo que salir comiendo?

Y es que para muestra un botón, y así bajaba el CAMINO.
Aquí por el prao, que moja menos.

En resumen, una ruta preciosa, "sin cuestas" como dicen algun@s, corta, fácil...
ideal para los vagos!!