Como el buen tiempo continuaba, nosotros también teníamos que seguir echándonos al monte. Y bajando el día antes por San Glorio me acordé del Jano, que nunca lo había hecho y todos decían lo guapo que era. Pues íbamos a verlo.
Pues por la mañana, madrugamos un poco, poco, y nos vamos para Dobarganes, allí, a la entrada del pueblo nace una pista que hemos de tomar.
Vamos para arriba. Hace bastante calor y la pista no da ningún descanso, todo para arriba, sin tregua, muy fácil, sí, pero hay que subirlo.
Poco a poco vamos ganado altura y las vistas ya empiezan a llamar la atención:Pues por la mañana, madrugamos un poco, poco, y nos vamos para Dobarganes, allí, a la entrada del pueblo nace una pista que hemos de tomar.
Vamos para arriba. Hace bastante calor y la pista no da ningún descanso, todo para arriba, sin tregua, muy fácil, sí, pero hay que subirlo.
Y seguimos, y a poco de llegar a la cumbre ya aparece ante nosotros las famosas vistas desde el Jano, espectaculares panorámicas se mire donde se mire.
Amplía, amplía para verlas:
Amplía, amplía para verlas:
Y después de una hora, y una buena sudada...
Una vez listos, camino del Collado de Llesba.




Y estos sí que se metieron una buena turra.


