sábado 28 de febrero de 2009

Monte Dobra, Pico la Capia (606 m)

Una escapada vespertina de esas que tanto me gustan. Algo fácil, corto, cerca de casa y bonito a ser posible. Después de comprar un bocadillo me acerco hasta Viérnoles; la idea es comerlo en la cima. Vamos para arriba.

Echo a andar, una pista de hormigón que pica para arriba con ganas, luego carretera, pista y así, pero siempre para arriba. Se pasa al lado de una gran cuadra y después varios corrales y cabañas. Tras pasar una barrera canadiense entramos en una pista y, tras pasar por unas fincas llenas de chones, por fín se deja ver el objetivo del día:
El Dobra.

Tras descender un poco ahora, se sale de la pista a la izquierda para dirigirnos a un pinar; el camino te lleva directamente al pie del pico. Después, todo tieso:

El camino a la cumbre.

El día no es malo, pero hay esa brunilla que jode todas las vistas:

Las vistas.

Seguimos camino arriba.

La última trepada antes de llegar...

... y cima.

El karst del Dobra.

Y lo mejor de día.

Después de disfrutar un buen rato de la cima me vuelvo para abajo. Doy un pequeño rodeo a la cima y tropiezo:
Bonita aparición.

Vuelvo a bajar hasta la base y allí intento encontrar un camino que atraviesa el karst y vuelve a Viérnoles cerrando un circuito, pero... dentro el camino se pierde y siendo tarde y solo... media vuelta y retorno por el mismo camino.

Ha sido una buena tarde, algo más de 500 metros de desnivel que me vienen muy bien y una tarde disfrutada en el monte, eso sí, habrá que volver con mejores vistas.

Alto Campoo v.2.09

Segunda esquiada de la temporada. Por fin entró un buen anticiclón y había que aprovecharlo. Un buen madrugón para evitar los agobios de gente previsibles y arriba. Cafetuco y a esquiar.
La nieve estaba tirando a dura, pero a lo largo del día fue mejorando algo, a la par que mi técnica y estilo.
Empezando el día.

Y ya estamos por el suelo.

Y hasta cascadas de hielo había.
Y las vistas, como siempre...
El cordal de Peña Sagra.

Peña Labra y Picos de Europa al fondo.

Y esta...

lunes 16 de febrero de 2009

Tiento al Porracolina por el Barranco de Calseca

Pues en esta nos embarcamos el compañero Carlitos y yo. Las previsiones no eran buenas pero la lluvia y el viento habían dado tregua.Pero en el cruce de la carretera de Calseca, en San Roque (a unos 400 m de altitud) estaba una mixta quitando la nieve, pero de allí no pasaba; nos limpió el aparcamiento y allí nos quedamos, tiraremos andando.Llegando a Calseca por la carretera, así nos encontramos la pista que se dirige al barranco:
Raquetas, y a seguir.
Poco a poco vamos subiendo, había mucha nieve, todo estaba precioso aunque el tiempo no nos dejaba ver mucho.
Y se puso a nevar. Seguiamos subiendo y cada vez nos hundíamos más. Carlitos habría huella como un titán. Decidimos subir hasta una cabaña que conocía para comer algo, y probablemente darnos la vuelta.
Pero no era esta.

Seguimos subiendo...

Y llegamos y allí nos cobijamos un poco. 500 metros de desnivel y 3 km creo recordar, en dos horas...
Allí comemos un poco, y alguna foto, a pesar del tiempo, de blanco está todo precioso:

Carlitos y yo a refugio.
Después del bocadillo cogemos el camino de vuelta, la verdad es que ya costaba menos,
aunque por el camino del barranco había alguna dificultad.

y bonitos pasos.
Y no nos queda más remedio que despedirnos de la montaña, pero eso sí, volveremos...
Así que echamos la mañana entre agua y nieve, quitamos un poco el mono y disfrutamos, que es lo suyo.

lunes 9 de febrero de 2009

Tordías (968 m) y Moral (1050 m)

De los pocos días buenos de este invierno, creo que salió el mejor, una escapada en solitario por la divisoria de los valles del Saja y Besaya de las que saben muy bien. Cómodas y fáciles ascensiones, inmejorables vistas para su modesta altitud, que no hace sufrir y presta a disfrutar como un chiquillo.
Me dirijo a la Braña de Brenes, sobre el pueblo de Los Llares, en el valle de Iguña. Allí arranca una pista que con poco desnivel guiará todo el camino. Petate y a andar. No me pongo ni las polainas, ya hacía unos días del último temporal, poca nieve habría, o eso creía yo.
En la primera curva del camino la pista se esconde a la sombra, y se convierte en una pista de hielo. Aquí el método de progresión es el denominado paso chiquitorr.

Avanzando con más miedo que gloria a sentar el culo en el hielo, en la primera revuelta del camino se aparece esto:

Sierra de Peña Sagra en primer plano, al fondo Picos de Europa.

Sigo caminando. La pista discurre por encima de los Montes de Ucieda, hayas, robles, acebos,

muchos acebos.

El regugio del Tornillo.

El día es inmejorable. Todo esto para mi solito.
Tras otro cambio de ladera por la divisoria aparece delante el Tordías. No tiene ningún misterio: te sales de la pista, subes y llegas a la cima; pero ¡ay, amigos! aquí ya te metías hasta las rodillas en la nieve, así que por lo menos ponte las polainas que en la mochila no hacen nada. ¿Quién decía que no iba a haber tanta nieve?
Y aquí sí, cima del Tordías.

Y espectacular panorámica, desde la Sierra del Cordel hasta los Picos de Europa.

Después sigo a derecho y me dejo caer por la ladera opuesta hasta la pista de nuevo. Aquí se une la que viene desde Ucieda.
Seguimos caminando por la pista un poquillo más allá, un poquillo más arriba y se llega a la Braña del Moral,

con su ermita.

Se sigue de frente remontando una loma a derecho y, 50 metros más arriba,

cima del Moral.

Las vistas, si no iguales, muy parecidas, pero me dejaron mejor sabor de boca desde el Tordías, a pesar de la menor altitud.

Eso sí, las montañas cántabras, en el centro el Castro Valnera.

Y después de un bocadillo al sol en el portal de la ermita, vuelta por el mismo camino, disfrutando de día, de la soledad, de las vistas, del sol, de todo, incluida la facilidad del camino.