martes 14 de octubre de 2008

La Vega de Liordes

Primera nevada de la temporada y la cosa quedaba clara. Sin saber que hacer nos vamos a Picos. En el coche vamos pensando y como no sabiamos muy bien como estaba la cosa pues seguiamos dudando. El caso es que llegamos a Fuente Dé y tiramos para la Jenduda. Pero... pero en el cruce para los Tornos de Liordes a uno se le ocurre decir: "Anda que no tiene que estar guapa hoy la Vega". "¿Cómo?. Tira para allá".
Así que cogemos el camino de los Tornos de Liordes. Poco a poco vamos ganando altura y antes de los 1.500 metros ya empezamos a pisar algo de nieve, ¡¡joder, que ganas!!.
El caminos de los Tornos de Liordes.
Seguimos subiendo; la nieve ya lo cubre todo, pero se anda muy bien. Poco nos vamos acercando al Collado de Liordes; está todo precioso.
Fuente Dé abajo, con las paredes de Remoña a la derecha.
Y llegamos al collado, donde el frio nos hace albergarnos en un cómo chalé individual con parcela propia, a reponer algo de fuerza. Allí conocemos a un grupo de compañeros vascos en su primera incursión en Picos; nuestro plan les gustó y se apuntaron a acompañarnos. Un saludo desde aquí.
El chalé en cuestión.

Seguimos, y por fin llegamos a la Vega de Liordes, todita cubierta de blanco.
La Vega, con la Torre Salinas al fondo.

Cruzando la Vega.

Llegamos a la cabaña...

Y nos encaminamos hacia el collado Pedabejo.

Y después por el canal del mismo nombre comenzamos a bajar.

Está impresionante de bonito.

Hacia el Coriscao y la montaña palentina.
Una vez al pie de Canal de Pedabejo comemos algo en una cabaña de la majada. Para después bajar la comida caminando por la pista que nos devuelve a Fuente Dé.
Vistazo atrás de la Torre Salinas y el Canal de Pedabejo.
Disfrutamos como enanos con la nieve. La Vega de Liordes es uno de mis sitios preferidos. El día fue mejorando poco a poco...
¿Qué más se puede pedir?

martes 7 de octubre de 2008

Un paseo por Sejos

Telefonazo el viernes por la noche. No había plan. Bueno, te recojo a las 8:00, a ver donde vamos; llevamos nuevo fichaje.
A las 8:00 seguíamos sin saber donde iríamos. Bueno, pues a Sejos, a ver si vemos algún bicho todavía.
Hacía un día cojonudo. Aparcamos en la Venta Tajahierro y echamos a andar por la pista de Sejos. El finde anterior ya había fichado un camino de salida a Palombera por el collado de Rumaceo, así que hoy podía ser el día para conocerlo, y ver si no la cagábamos. Díficil no era la empresa, pero nosotros...
Bueno, caminando hacía los Puertos de Sejos, empezábamos a oir berrar a los animales.
El Pico Cordel y el Iján.
Cuando llegamos al segundo refugio del camino un cartel ya nos indica que tenemos que desviarnos en ese punto, pero yo, hábil, ya lo sabía...
Aquí paramos a tomar el aperitivo, unas galletas y un poco de chocolate y de repente... dos jabalíes adultos y tres crías, relativamente cerca para verlos, imposible de la foto. Pena.
Seguimos andando, dejamos abajo el puerto.
Los venados siguen sonando por esta vaguada, con los prismáticos alcanzamos a ver algunos. Vamos por el camino que fichamos desde el Liguardi.
Y por fin, lo suficientemente cerca para hacer esta mamarrachada de foto:
Tirando de zoom a tope.
El camino parecía el correcto y llegamos al collado de Rumaceo. El camino es fácil y disfrutón.
Por esa vega bajamos la semana anterior.
Y por el camino de hoy vemos lugares bien majos.
Un buen sitio para comer, pero nos hicimos los duros.


¿El brezo en flor?

Ahora ya sí tocaba la parada obligada. Directos al prao a darle al asunto:
Aquí Nino, nuevo fichaje, todo un Dandy, en vaqueros y polo de lacoste.

El camino ya estaba chupao, una hora después estábamos llegando al puerto de Palombera.
Mirando atrás, el camino andado.

Después un ratillo por carretera, hasta la Venta de Tajahierro otra vez, para coger el coche.
Cinco horas y media de paseo muy disfrutón y nada exigente, muy apto para los amigos más vagos...