viernes 26 de septiembre de 2008

Pico Liguardi (1967m) con berrea y todo.

Más bien debiera ser al revés, La Berrea, y el pico Liguardi de casualidad, y es que nuestra idea era ir a la berrea a, con un poco de suerte, ver y oir algo. La cosa salió así:
Madrugón y carretera a Proaño. Aparcamos en la entrada del pueblo y echamos a andar. Empieza a asomar el sol. Son las 7:30 y había estado de cena la noche anterior. No tenía muy buen cuerpo, en concreto el estómago, ya sabeis, no doy más detalles.
Cruzamos el pueblo y cogemos la pista que no es... (raro, ¿no?). Media vuelta y cogemos la buena.
Amanece en Proaño.
La pista se convierte en camino, el camino en sendero y depués en nada, nos internamos por un robledal muy guapo.
Y amanece también en el bosque.
Salimos del bosque y aquello ya empieza a sonar. Empezamos a oir a dos o tres venados berrar en nuestra dirección.
Tira para arriba a ver si vemos algo.

O date la vuelta y mira el paisaje.
Seguimos subiendo por la ladera a derecho, cada vez oímos más bichos y ya vemos algunos, lejos y con prismáticos, pero se dejan ver dos machos bajo el pico Liguardi.
La niebla sobre el pantano del Ebro no acaba de levantar.
Al cambiar de vaguada nos encontramos con un buen rebaño de hembras, y algún macho, cuatro o cinco vimos) controlando desde arriba.
Tirando de zoom.
Seguimos subiendo y por fín, uno decide posar para nosotros:
Menudo manillar gastaba.
Logicamente, cada vez se oía menos, la mañana pasaba, pero era pronto aún, y ya que estamos aquí, pues subiremos hasta arriba, ¿no? Subimos hasta el collado y después una bonita cresta para conducirnos hasta arriba:
Cima... y piscolabis, claro.

Panorámica desde la cima: Cuchillón, Tresmares, Pico Cordel, Macizo Oriental, Cuernón de Peña Sagra (solo los que me se).

Y comenzamos a bajar por la otra vertiente, la norte, hacia Sejos, con la idea de coger una pista que nos llevara derechos al coche, con los deberes bien hechos.
Los puertos de Sejos.

Pero para que coger una pista pudiendo bajar por esta bonita vaguada hasta esa verde vega de pastos:
Tira para abajo.

Después de pasar esa vega ya cogemos la pista que nos tendría que llevar hasta el coche, pero que en el último momento, y sin saber por qué, abándonamos para salir en la otra punta del pueblo; no tiene mayor problema, pero es la segunda cagada del día.
Esta vez hay mapa y todo.

Seis horas y casi 1000 metros de desnivel. Nos habiamos ganado la comida, de la que no hay foto, pero la hicimos bien, eso seguro.

domingo 21 de septiembre de 2008

Monte Abedules 2 - Dudu 0

Segundo intento al Monte Abedules. Vuelvo solo, una mañana de domingo despejado y cielo azul, no hay problema que me eche atrás. ¿Qué no...?
Esta vez cojo la carretera que sube al puerto de Palombera; poco antes de llegar al puerto, nace una pista que enlazará con la que sube de Argüeso en el Hito Helao. El paseo es más corto y así conozco un camino más.
Así llego hasta el lugar donde me di vuelta la primera vez. Esta vez el tiempo era un poco mejor:
Panorámica hacia Sejos.

Unos cien metros más allá, el Alto de la Cruz de Fuentes.

Lo que viene a continuación no es ni para contarlo. Una cosa que es conveniente llevar, es un mapa, una descripción de lo que vas a andar. Debe ser que yo soy un purista aventurero, o tonto de cojones, vamos, que no llevaba mapa y está claro lo que pasó (y eso que el camino es por pistas), en fin...

Tras llegar al Alto de la Cruz de Fuentes, cojo la que creo que es la correcta de todas las que allí nacen (o mueren, como se mire). Tras una hora, la pista no hacía más que bajar, y ya ahí, en ese momento mi avispada mente me avisa: "chaval, por aquí no es". Y es que cuando me pongo a discurrir... Estaba camino de Bárcena Mayor, por el Pozo La Arbencia.

Con las mismas, media vuelta; otra hora andando hasta el Alto y otro rato más al coche. Carretera para casa de muy mala hostia.

Lo volveremos a intentar. ¡Qué remedio...!

Sendero de los Puentes (Ucieda)

Después de leer un poco sobre este sendero, habiendo visto cuatro o cinco fotos no necesitábamos nada más para plantarnos (los temerarios se dejan llevar por mi) en los montes de Ucieda.
Atravesamos el área recreativa de Ucieda hasta su final. Allí dejamos el coche; a la derecha, cruzando el río una pista asciende a la ermita del Moral. Por ahí es, no sabemos más...
Tras 30 ó 40 minutos subiendo por la pista, al poco de dejar una casa a la izquierda y una bifurcación a la derecha, aparece el comienzo del sendero.
Comienzo del sendero.
Aquí nos internamos por el bosque, por un sendero bien marcado (y embarrado, por cierto) que nos va guiando sin pérdida.
La sombra del bosque se agradecía, hacía calor.
El nombre del sendero está bien pensado, a lo largo de todo el día cruzaremos más de una docena de puentes sobre arroyuelos, muchos secos ya, después del verano.
Uno de los primeros puentes.

El bosque está muy verde, el otoño todavía no ha empezado.

Caminaremos por el sendero unas cuatro horas, entrando y saliendo del bosque, cruzando varias vaguadas y muchos puentes, claro.
También tropezaremos con agunos de los árboles catalogados como singulares por el gobierno de Cantabria.
Enorme haya, catalogada, de 35 m. de altura.

Seguiremos el sendero hasta desembocar en una pista, que ya nos desciende hasta el área recreativa de Ucieda.

A estudiar.

Cinco horas de disfrute de bosques de hayas, robles, avellanos. Camino fácil y nada exigente, perfecto para engañar a los que simpre renquean para ir al monte.

viernes 12 de septiembre de 2008

Travesía Clásica al Macizo Central de los Picos de Europa

Con toda seguridad la pateada más guapa que he hecho; también la más larga, tardamos diez horas y media (!) y los 2126 metros de descenso me pasaron factura en las piernas. Aún así, espectacular.
Comencemos.
Tras dejar un coche en Poncebos la noche anterior, a la cama, que a las seis va a sonar el despertador. Me duermo; ya empezamos. Aún así nos permitimos el lujo de desayunar en Potes de cuchillo y tenedor, compramos pan y cogemos el segundo teleférico del día.

A las 9:30 estamos en El Cable, 3,6ºC y yo en pantalones cortos. Niebla, pero al fondo se veía despejado, no nos preocupaba, de momento el tiempo.

Camino a la Vueltona, al fondo, la Torre de los Horcados Rojos.

Una vez pasada La Vueltona, comenzamos a ascender, vamos dejando la niebla abajo, y todavía nos da la sombra, no podemos pedir más. Hace de puta madre y todo está precioso.

Mirando atrás dejamos el mar de nubes.
Poco a poco seguimos, y en una hora y media nos plantamos en Horcados Rojos. Allí charlamos un ratuco con un grupo de amigos catalanes que iban a echar la semana por allí, ¡qué envidia!.

En Horcados Rojos.

Ahora llegaba la primera batalla del día, la bajada al Jou de los Boches; tanto oir hablar de ella... por fin me tocaba. Vamos para abajo.

El cable ayuda bastante...

aunque en muchos sitios no es necesario.

Tardamos un buen rato en llegar abajo, y es que había que hacerse el millón de fotos, posando, cada vez con posturas más idiotas, para impresionar después enseñándolas...

Una vez abajo, paradita, trago de agua, unos frutos secos y camino hacia el Jou sin Tierre.

En el fondo del Jou de los Boches, detrás se ve la salida hacia el Jou sin Tierre.

En el Jou sin Tierre, a la derecha se ve el camino que hemos seguido,
y al fondo la Torre de los Horcados Rojos.

Y el Urriellu, al aslir de la garganta del Jou sin Tierre.

Llegamos ya a la Vega de Urriellu, cargamos agua en el refugio y seguimos poco a poco para abajo, a coger la pedrera que nos lleve a Camburero.
Primero a destrepar, para luego trepar otra vez...
Tras estos pasos nos metemos por la pedrera abajo, bastante incómoda, hay que cogerle el truco para patinar poco a poco, mientras, las suelas de las botas lloran.
Desde aquí se ve una perspectiva muy guapa de el Hou Lluengo, y de camino que viene desde Pandébano por Collado Vallejo.
El camino de Collado Vallejo

Y el Urriellu.

Tras atravesar la pedrera llegamos al fin a la majada de Camburero, donde además encontramos algún rebeco.
La majada de Camburero.

Aquí ya paramos a estudiar un poco el asunto.
Después de comer reanudamos la marcha y nos metemos por la estrecha canal de Camburero, con algun paso por el que dudas por donde bajar, para llegar al Jou Bajo.
Desde el Jou Bajo, la canal de Camburero, y unos compañeros.
El camino continúa por la canal de Balcosín; para acceder al él hay que hacer otra pequeña destrepada al lado de una cascada.
Destrepe en la canal de Balcosín.

La canal de Balcosín.
Atravesamos toda la canal, para al final girar a la derecha, esperando ya encontrar Bulnes; ya íbamos flojeando, y vemos que la canal se estrecha otra vez, y lo que no vemos es el pueblo. Pero en poco tiempo salimos ya de la estrechez y ya vemos bajo nosotros el pueblo de Bulnes.
Llegamos, cargamos agua en la mochila y un calimocho en el estómago, necesitamos vitamina.
Repostándo en Bulnes.
Después seguiremos por la canal del Tejo para, en una hora, llegar a Poncebos, donde nos esperaba el coche.
Nada más que decir que ¡ESPECTACULAR!

jueves 11 de septiembre de 2008

La Pasá del Picayo: San Esteban - Tresviso - Urdón

Sin duda alguna la subida más bonita que he hecho a Tresviso. Solamente el pueblo de San Esteban ya merece la pena visitarlo.
Dejamos un coche aparcado en Urdón para ahorrarnos la calcetinada posterior y subimos hasta San Esteban, aparcamos y carril... nos dirigimos hacia el mirador y el área recreativa (sin comentarios) del pueblo.
San Esteban, desde el mirador.
Después nos internamos por un bosque precioso de hayas, avellanos y algún castaño por el que vamos ganando altura, por un camino bien marcado y señalizado.
Subiendo a través del bosque.
El camino te conduce al pie de una canal herbosa, la Canal de Tejucas, en la que al final encuentras ya los primeros pasos equipados con cable, incluso barreras, a la salida un poco aérea que tiene la canal.
Salida de la canal de las Tejucas.


El día estaba inmejorable.

Continuamos hacia la Pasá del Picayo.


Otro de los tramos equipados, esta canaluca.


Ya llegamos a la divisioria, donde paramos, como no podía ser de otra forma, a tomar un refrigerio y echar unas fotucas.
El desfiladero de la Hermida.


Hacia el mar.

Una vez que hemos cambiado de vertiente, tras algún pequeño sube y baja, con algún que otro tramo equipado... seguimo el camino comodamente por la ladera.

Hasta que ya aparece ante nosotros el pueblo de Tresviso:

Unas tres horas y media, muy, muy disfrutonas.
Una vez allí hay que estudiar el asunto: queso del pueblo, cecina del bierzo, chorizo ibérico y tortilla de patata, regados con calimocho del pais.

Aquí, estudiando el asunto.
Y después del chupito para la digestión, ponemos rumbo a Urdón por el camino normal, donde ya nos pegamos un baño en el Deva para quitarnos lo negro...
Y es que, ¡qué sacrificada es la actividad montañera!

martes 9 de septiembre de 2008

Monte Abedules (1410 m): Intento Fallido.

En un intento de aprovechar una tarde de viernes, de una semana de tajo en Reinosa, me propuse subir al Monte Abedules, como excusa (como si me hiciera falta), para conocer el Alto de la Cruz de Fuentes, punto de encuentro de infinidad de pistas y caminos de esta zona de fusión entre Campoo y Saja.
Pero el día pintaba mal. Bocadillo y carretera hasta el pueblo de Argüeso, con bonito castillo y poblado cántabero, hacia el que me dirijo. Allí empieza mi camino, en la pista de acceso al poblado echo a andar y la primera a la izquierda.

Hacia ahí hay que subir, y está un poco feo.


El Valle de Campoo, por encima de Argüeso.

Pero la cosa va empeorando a medida que se va subiendo, con ese agüilla de la niebla que parece que no moja... y lo peor de todo es que sabemos de sobra que cala hasta los huesos, per siempre cuesta recular y siempre decimos la misma chorrada: "si esto casi no moja..."
Al llegar al collado Hito Helao ya estaba calao hasta los huesos, y este era el panorama:
Portilla en el collado, ahora se ve, ahora no se ve...

De todas formas, seguí, crucé la portilla y continué uno diez, quince minutos más; el Alto de la Cruz de Fuentes no podía estar lejos, y que menos que llegar a él...
Nada, retirada, media vuelta y al coche a toda hostia, calao y helado de frio...
Y es que la cosa no mejoraba.

Ya lo habían dicho estos al verme subir: "¿Dónde irá ese gilipollas?".
Por cierto, al volver a casa y mirar el SigPac, me quedé a unos 150 m del Alto de la Cruz. Es lo que tiene la niebla.


sábado 6 de septiembre de 2008

La Picota (240m)

Sobre la desembocadura de Pas, en la ría de Mogro, se alza La Picota, este monte de más que modesta altitud, pero con unas vistas que, aunque diferentes a lo habitual en la montaña, no dejan de ser espectaculares.
Mi última salida vespertina del verano, en una tarde fea que no daba juego para nada, me llevo hasta Boo de Piélagos, de dónde partía el camino, según la descripción que llevaba. Pero, ¡qué raro!, no lo encontré. Asi que después de andar un rato rodeando el monte, ya decidí meterme por la doce-trece, atravesando un prao, hasta conseguir salir a un collado, donde ya encontré camino:
Saliendo al collado.
La desembocadura del río Pas.

Ya en el collado el camino llevaba claramente hasta La Picota, pero en sentido contrario un cartel marcaba "Monte Tolio", pues coño, vamos a ver.
Entre zarzales y arbustos se llega hasta la cumbre del Monte Colio, primera cima del día... buff.
Desde el Monte Tolio, la Picota (a la izqda.).

Pues para allá que nos vamos, el camino pasa primero por la cima norte de la Picota, para después llegar hasta la principal, pasando por viejos fortines de la guerra civil.
Y cima.

Allí las vistas hacen honor a su fama, y aunque el día no era bueno, el paisaje si que lo era:
La ría de Mogro, y el campo de golf Abra del Pas.

Y hacia Santander, con Mortera a los pies y Peñacastillo al fondo.

Pues, en definitiva, es un bonito paseo, que se puede completar visitando la zona del pinar y las dunas de Liencres, y al que sin duda, hay que volver en un anochecer con sur...