Comencemos.
Tras dejar un coche en Poncebos la noche anterior, a la cama, que a las seis va a sonar el despertador. Me duermo; ya empezamos. Aún así nos permitimos el lujo de desayunar en Potes de cuchillo y tenedor, compramos pan y cogemos el segundo teleférico del día.
A las 9:30 estamos en El Cable, 3,6ºC y yo en pantalones cortos. Niebla, pero al fondo se veía despejado, no nos preocupaba, de momento el tiempo.
Una vez pasada La Vueltona, comenzamos a ascender, vamos dejando la niebla abajo, y todavía nos da la sombra, no podemos pedir más. Hace de puta madre y todo está precioso.
Poco a poco seguimos, y en una hora y media nos plantamos en Horcados Rojos. Allí charlamos un ratuco con un grupo de amigos catalanes que iban a echar la semana por allí, ¡qué envidia!.
Ahora llegaba la primera batalla del día, la bajada al Jou de los Boches; tanto oir hablar de ella... por fin me tocaba. Vamos para abajo.
Tardamos un buen rato en llegar abajo, y es que había que hacerse el millón de fotos, posando, cada vez con posturas más idiotas, para impresionar después enseñándolas...
Una vez abajo, paradita, trago de agua, unos frutos secos y camino hacia el Jou sin Tierre.
Una vez abajo, paradita, trago de agua, unos frutos secos y camino hacia el Jou sin Tierre.
y al fondo la Torre de los Horcados Rojos.
Llegamos ya a la Vega de Urriellu, cargamos agua en el refugio y seguimos poco a poco para abajo, a coger la pedrera que nos lleve a Camburero.
Tras estos pasos nos metemos por la pedrera abajo, bastante incómoda, hay que cogerle el truco para patinar poco a poco, mientras, las suelas de las botas lloran.
Desde aquí se ve una perspectiva muy guapa de el Hou Lluengo, y de camino que viene desde Pandébano por Collado Vallejo.
Tras atravesar la pedrera llegamos al fin a la majada de Camburero, donde además encontramos algún rebeco.
Después de comer reanudamos la marcha y nos metemos por la estrecha canal de Camburero, con algun paso por el que dudas por donde bajar, para llegar al Jou Bajo.
El camino continúa por la canal de Balcosín; para acceder al él hay que hacer otra pequeña destrepada al lado de una cascada.
Atravesamos toda la canal, para al final girar a la derecha, esperando ya encontrar Bulnes; ya íbamos flojeando, y vemos que la canal se estrecha otra vez, y lo que no vemos es el pueblo. Pero en poco tiempo salimos ya de la estrechez y ya vemos bajo nosotros el pueblo de Bulnes.
Llegamos, cargamos agua en la mochila y un calimocho en el estómago, necesitamos vitamina.
Después seguiremos por la canal del Tejo para, en una hora, llegar a Poncebos, donde nos esperaba el coche.
Nada más que decir que ¡ESPECTACULAR!



3 comentarios:
Hola, Dudu!!! Veo que tu cambio de trabajo te ha permitido hacer bastantes salidas en estos comienzos de septiembre. No sabes cuánto me alegro. Nosotros ayer estuvimos haciendo una circular por Peñalara. La verdad que disfruté como un enano... En fin, espero que sigas deleitándonos con más entradas guapas.
Un saludo desde Toledo!
Preciosas fotos y preciosa ruta, envidia sana me dais. Aunque un planito no le vendría mal.¿Me pregunto si hace mucha técnica para destrepar esos tramos que habéis mencionado? Espectacular.
Carlos, aunque septiembre está siendo un mes bueno en cuanto a salidas, no te creas, porque muchas son cosas atrasadas que tenía, y alguna me queda...
Pisalerias, tienes razón, un mapa nunca viene mal. ¿Técnica? Tendrías que ver la nuestra, cero patatero.
Me alegro que os guste.
Un saludo.
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