Unos cien metros más allá, el Alto de la Cruz de Fuentes.
Lo que viene a continuación no es ni para contarlo. Una cosa que es conveniente llevar, es un mapa, una descripción de lo que vas a andar. Debe ser que yo soy un purista aventurero, o tonto de cojones, vamos, que no llevaba mapa y está claro lo que pasó (y eso que el camino es por pistas), en fin...
Tras llegar al Alto de la Cruz de Fuentes, cojo la que creo que es la correcta de todas las que allí nacen (o mueren, como se mire). Tras una hora, la pista no hacía más que bajar, y ya ahí, en ese momento mi avispada mente me avisa: "chaval, por aquí no es". Y es que cuando me pongo a discurrir... Estaba camino de Bárcena Mayor, por el Pozo La Arbencia.
Con las mismas, media vuelta; otra hora andando hasta el Alto y otro rato más al coche. Carretera para casa de muy mala hostia.
Lo volveremos a intentar. ¡Qué remedio...!



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