Con el cambio de trabajo se me acabó tanto tiempo libre, tanto ordenador y tanta montaña; no me queda más remedio que dejar sin postear alguna salida vespertina de esas que me hacía entre semana después de la oficina, pero la obra, es la obra y su horario.
Me las apañé como pude para dejar un día libre entre un curro y otro. Las previsiones eran buenas, y acertaron. Madrugón y a Fuente Dé, como un turista más. Iba solo, así que decidí algo relativamente sencillo en Picos, y por lo menos ver algo de gente...
A las diez estaba por fin en el cable, así que zapatilla por la pista hasta la Vueltona.
Serpenteamos un poquillo más y llegamos, Collado de los Horcados Rojos, impresionante, espectacular, no hay palabras:
Para terminar como dios manda, como decían Los Porretas (algún día debería aprender a poner musiquita en los post), bocadillo de salchichón (del Bierzo, claro) en Cabaña Verónica. Y después poquito a poco para el Cable, dónde ya me encontré con la verbena de la paloma.



2 comentarios:
que envidia y que recuerdos me trae lo de cabaña verónica. Ya hace un par de años que me pasé por allí y la verdad, tengo muchas ganas de volver. Preciosas fotos, sigue así, sigo tus rutas de vez en cuando. Un saludo.
Encantado de que al final pudieras salir y disfrutar de un gran día de montaña. Es verdad que acertaron con la predicción. El día estuvo genial. Las fotos especiales, como siempre.
Espero que pronto nos deleites con otra entrada más.
Un saludo.
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