lunes 9 de junio de 2008

Por los Lagos de Covadonga

Después de mucho tiempo sin salir por fin dan buen tiempo, y lo más sorprendente aun, las mujeres han aceptado venir con nosotros. Así que decidimos hacer el Canal del Tejo y subir a Bulnes.

Amanece lloviendo, muy bien. "Bah, tira, que esto abre". En Arenas de Cabrales caía la del pulpo. "Cagüen diez, ¿tiramos hasta Covadonga y subimos a los lagos?, lo mismo arriba esta depejado (JAJAJAJA)".

Pues allá que nos fuimos, y hombre, despejado, lo que es despejado, pues no, pero había parado de llover, y las nubes estaban altas.

Vamos a dar un paseo, a ver lo que sale.

Y aparcamos en el Ercina: "tira por ahí, a ver..."

Y tiramos por la izquierda del lago Ercina.

El concepto es el concepto, y las nubes están altas hasta que deciden bajar, y claro, bajaron:

Y yo tenía que estrenar mi nuevo gran trípode profesional.

El caso es que seguimos por el camino, un poco embarrado.


Nada que decir del lugar, y basta andar diez minutos para alejarte del barullo de la gente y no ver ni al tato; así que sin ningún rumbo fijo y desconociendo totalmente el sitio la frase de la mañana era: "tira por aqui a ver..." . Esta vez el mapa no es que se quedara en el coche, es que se quedó en casa, pero porque no teníamos esta idea, y fue una pena, aunque el paseo que dimos fue bastante resultón, pero de haberlo sabido...
En el otro extremo del lago vemos un cartel del parque: Laguna El Bricial, y claro: "tira por ahí a ver".

Encontramos una pequeña majada de tres cabañas dispersas.

Seguimos caminando, y al poco llegamos a otra majada, a la sombra de un pequeño grupo de hayas.
Un buen sitio para haber comido, pero claro, la tortilla estaba en el coche.

La majada del Bricial, se llamaba, y ¿la laguna?


La laguna, que solo tiene agua en periodos de fuertes lluvias y deshielos.
Antiguamente tenía agua permanentemente, y formaba un tercer lago del conjunto de Covadonga.

Seguimos un poco más, pero visto la hora que era, que el tiempo estaba muy tontorrón, y, principalmente que no sabíamos donde íbamos, nos damos la vuelta y volvemos por el mismo camino, para terminar rodeando el lago Ercina y llegar al coche.
Un tejo, saliendo de una grieta en la roca.


Las nubes de vez en cuando habrían un hueco para permitirnos ver algún pico, dejándonos un paisaje muy alpino y muy bonito.

El caso es que era la hora de comer, así que nos bajamos hasta el mirador de la Reina, y allí sin ni siquiera asomarnos, hicimos un magnífico despliegue de provisiones: de lo colgao y lo freido: quesos y embutidos, tortilla de patata y los sandwiches de ls Sra. Concha (hechos por mi persona, ¡JA!). Y es que, ¡QUÉ MOMENTOS NOS DA LA MONTAÑA!

tuturututu

Y a la bajada pues paradita de rigor en Covadonga, y después en Cangas, y es que como dicen ellas, si van al monte, después tiene todo el derecho del mundo a mirar tiendas...

1 comentarios:

Amali, Álvaro y Luisma dijo...

Por lo visto, esa ruta es la que al final tomamos todos cuando llegamos y el tiempo no permite hacer otra cosa, ja ja ja.
Lastima que por lo que leo a la altura de Bricia dierais marcha atras, siguiendo se pasan un par de bosques bonitos y hubierias salido al camino que lleva desde el Enol al pozo del aleman y al mirador del rey etc.

Bueno un saludo, por cierto , me gusta y parece muy interesante vuestra pagina, os añado en la seccion de enlaces de la nuestra

www.semeyasdeasturias.blogspot.com

Un abrazo y buena ruta .